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Apéndice 2: La Marcha Verde
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CAJA DE RECUERDOS
1953-54, la salida del tunel
1952-53, Temporada decepcionante
1951-52, el Betis de los tres presidentes
1950-51, Fracaso en la fase de ascenso
1949-50, Noventa goles insuficientes
1948-49, Nuevo en el Grupo Sexto
1947-48, la llegada de Pascual Aparicio
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GELO: VIVIENDO EN EL ESTADIO. 10 de enero de 2001.

Uno de los escasísimos supervivientes de la época verdiblanca de Tercera División, no fue otro que Ángel Lavin Orizaola, conocido futbolísticamente como Gelo, y que llegó a militar en las filas heliopolitanas nada menos que desde 1946 hasta 1952; es decir, prácticamente podríamos decir que prácticamente los peores años en la Historia del Club Blanquiverde, los cuáles llegaron a sus momentos más álgidos entre 1949 y 1952.Gelo nació en Santander el 28 de marzo de 1926. Durante sus primeros años perteneció al CD Victoria y al Rayo Cantabria, ambos clubes montañeses, siendo este último el primer filial del Racing santanderino.

Arriba, Ángel Lavín Orizaola es el protagonista de la sección CAJA DE RECUERDOS, dentro del apartado dedicado al MANQUEPIERDA, en historiadelrealbetis.com

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   ESPINA: DESDE EL EUCALIPTAL DE HELIÓPOLIS HASTA EL CIELO DE MADRID

**** Investigación, edición y desarrollo del artículo: Rafael Medina Delgado ****  

Francisco Espina Lira fue uno de aquellos tantos y tantos jugadores que vivieron parte de la etapa del Real Betis Balompié por la División de Bronce del fútbol nacional. Nacido en 1928, desde muy joven comenzó a disputar sus primeros partidos con el equipo de la Pirotecnia; pasando poco después al actualmente desaparecido Cros de San Juan de Aznalfarache, actuando en Categoría Regional.

En 1949, el "cazatalentos" de Heliópolis, Pepe Valera, se erigió en valedor del joven Espina, convenciéndolo que fichara por aquel Betis de Tercera División que comandaba Pascual Aparicio. Así fue y el prometedor extremo derecho pasó directamente a la primera plantilla verdiblanca con veintiún años de edad y que por aquel entonces realizaba el servicio militar en el Cuartel de Artillería, disputando amistosos con el equipo del Regimiento.

El 24 de diciembre de 1950, ya a las órdenes del técnico Andrés Aranda, Espina es alineado en el Homenaje a una Leyenda Verdiblanca de consideración: Paquirri. El equipo bético se enfrenta a una Selección Sevillana venciéndola por 5 goles a 1. El debutante consiguió en este partido nada menos que tres dianas, alineándose en una delantera formada por Espina, Paquirri, Ubis, Eduardito y Erasmo.

Espina no tardaría en contar para los planes de Aranda en la Liga, ya que el 22 de enero de 1950 el excelente jugador sevillano se colocó la camisola verdiblanca en el campo de Santa Bárbara, en Larache, donde los béticos empataron a un tanto. El equipo se hallaba en cuadro por las lesiones y el habitual titular Gelo no estaba listo para el partido, por lo que Espina viajó hacia Marruecos, haciendo su debut.

El segundo y último partido que disputó Espina esa Temporada fue ante el CD Cacereño, al que los blanquiverdes derrotaron por 6 goles a 0. En esta ocasión la prensa valoró a Espina como a "una joven promesa que hay que conservar". Pese a todo, el partido del extremo derecho fue bastante gris, por lo que a nadie le extrañaría que fuera encuadrado dentro de la plantilla del filial verdiblanco, el Juventud Balompié, con quien participó en diversos encuentros a lo largo de la Liga, entre ellos un amistoso contra el mismo Betis en el que Espina marcó un gol para los juveniles. 

Durante la Temporada 1950-51, Espina perteneció al Juventud Balompié, equipo en el que se hizo de un puesto de titular; asimismo se proclamó subcampeón de la Primera Categoría Regional teniendo como entrenador a Pepe Valera. Aún así Espina se alineó en algún que otro partido amistoso con el Primer Equipo, como el jugado ante el Utrera el 15 de abril de 1951.

Su destacada actuación en el Juventud tendría la recompensa adecuada. Una vez más Andrés Aranda volvería a contar con el extremo derecho. El 7 de octubre de 1951, el Betis necesitaba ganar al At.Malagueño, pues venía de ser goleado ante el Español de Tetuán escandalosamente por 8-1. Durante la semana se realizaron pruebas en distintos puestos, supliendo en el partido Espina a Gelo, cambio éste que se mantuvo para el partido. Los experimentos surtieron efecto y Espina consiguió un gol de los cinco que marcaron los béticos. A partir de aquellos momentos el sevillano se convertiría en titular indiscutible, jugando el resto de partidos que quedaban (24), materializando 10 tantos y fabricando otros tantos, formando parte de una delantera diabólica que marcaba muchísimos goles gracias a los remates de cabeza de Domínguez, los centros y hábiles tantos de Espina, las jugadas de Pérez o los disparos de Vergara. Atrás quedaron goleadas ante el Larache (8-0), en la que Espina marcó tres goles; Cacereño (6-0); San Fernando (6-4), con dos goles de Espina; o 6 a 1 al Club Deportivo Utrera (conjunto ante el que nunca perdieron los verdiblancos, como no podía ser de otra manera. Espina estaba consagrado y todo parecía que la Temporada siguiente iba a ser decisiva en su trayectoria con el Real Betis Balompié.    

Arriba, alineación del Real Betis que goleó por 5 goles a 0 al Atlético Malagueño (actual Málaga CF). De izquierda a derecha, de pié: Palma, Máximo, Fausto, Perales, Peña y el portero suplente; en ese mismo orden, agachados: Pulido, Espina, Eugenio, Domínguez, Vela y Pérez. El cuarto tanto verdiblanco fue obra de Espina.

Para la 52-53 recién llegado a la presidencia D.Manuel Ruiz Rodríguez el nuevo entrenador fichado sería Olivares, conocido popularmente como "el negro". El 7 de septiembre de 1952 los béticos realizan la presentación ante el público de Heliópolis ante el Mestalla con quien pierden por 2-4; el segundo gol heliopolitano fue obra Pérez a centro de Espina, cuya titularidad pudo ser una constante. Sin embargo Olivares se decantaría en un principio por el veterano Erasmo en su posición quizá por lesión de Espina; sin embargo Erasmo es sancionado por cuatro partidos tras el encuentro contra el Utrera de la segunda Jornada, y Luisito es el encargado de ocupar la demarcación de extremo derecho en San Fernando, donde los béticos empatan a cero.   

El 19 de octubre de 1952 Espina volvería a la titularidad ante la Sociedad Deportiva Ceuta; los verdes ganan por 3 goles a 0, nuestro hombre marca el tercer gol bético, pero es lesionado por una dura entrada. Afortunadamente su concurso continuó y en la siguiente Jornada también vuelve a marcar gol, en Almería, aunque en esta ocasión el partido terminó con derrota (3-1). En la imagen de abajo de gran belleza plástica, Espina marca gol ante el Ceuta, engañando al portero ceutí, en Heliópolis.

Su partido más recordado sería a la semana siguiente de la derrota en Almería. Los béticos se adelantaron en el marcador por la mínima para seguidamente empatar los malagueños, hasta que cuando quedaron escasos minutos para la finalización del choque, el betis marcaría tres tantos seguidos, dos de ellos de Espina, consiguiendo el 4-2 final. Nada más conseguir Espina el último gol, con el partido prácticamente terminado los aficionados lo alzan a hombros dentro de una euforia indescriptible; porque realmente el jugador había sido muy increpado durante algunos lances del partido y de esta manera la afición se congratulaba con él. Pocos jugadores en la Historia del Club han sido sacado a hombros, y Espina fue uno de ellos.  Abajo, momento justo cuando los aficionados alzan al excelente jugador.                   

Ante el Cádiz en Heliópolis (6-3) y en Tánger ante la Sevillana (0-2), Espina volvió a ser alineado, continuando destacado. Parecía increíble que un jugador de Tercera División fuera del interés de todo un Real Madrid; sin embargo fue así. Las relaciones entre madrileños y sevillanos hasta entonces eran cordiales y fructíferas, pues en aquella Temporada se había cristalizado la cesión del guardameta Padilla. Muy posiblemente los elementos Cedrés y Granés, pudieron pertenecer a un acuerdo de cesión junto a una cantidad sustanciosa a cambio del fichaje de Espina, a quienes los madridistas veían en un posible recientísimo sustituto de Francisco Gento. Sea como fuere, Espina tuvo que viajar dos veces a Madrid para ser probado ante la antenta mirada del manager Ipiña.

En enero de 1953, Espina, el "extremo de cristal", bautizado así quizá por su finura y técnica, ya estaba en el Madrid, donde permaneció poco tiempo. Santander, Sevilla, Córdoba y Málaga fueron sus siguientes destinos hasta que en el club malacitano colgó las botas.

Actualmente, Francisco Espina, que cuenta con 82 años se conserva estupendamente, residiendo en Sevilla; siendo uno de los escasos supervivientes de los jugadores que pertenecieron al Real Betis Balompié durante su estancia en la Tercera División.

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     ÁNGEL LAVIN ORIZAOLA: GELO. VIVIENDO EN EL ESTADIO DE HELIÓPOLIS

       **** Investigación, edición y desarrollo del artículo: Rafael Medina Delgado ****  

Uno de los escasísimos supervivientes de la época verdiblanca de Tercera División, no fue otro que Ángel Lavin Orizaola, conocido futbolísticamente como Gelo, y que llegó a militar en las filas heliopolitanas nada menos que desde 1946 hasta 1952; es decir, prácticamente podríamos decir que prácticamente los peores años en la Historia del Club Blanquiverde, los cuáles llegaron a sus momentos más álgidos entre 1949 y 1952.Gelo nació en Santander el 28 de marzo de 1926. Durante sus primeros años perteneció al CD Victoria y al Rayo Cantabria, ambos clubes montañeses, siendo este último el primer filial del Racing santanderino.

Según nos cuenta, Gelo fue observado por José María de la Concha y Manuel Simó Mateos, ambos encargados de la Secretaría Técnica de la Entidad de La Palmera. Al parecer las conversaciones fructificaron pronto, y a Gelo al quien le pagaron el tren para venir a Sevilla, le ilusionó abandonar la Primera Regional donde militaba, para plantarse en Categoría Nacional, es decir, la Segunda División.

Por su juventud, casi 20 años, el futbolista cántabro pasó al Calavera CF, Filial Verdiblanco, donde participó de manera muy intermitente durante la Temporada 1946-47, la que significó el descenso del Real Betis a Tercera, categoría esta en que por entonces estaba el conjunto negriblanco calaverano. No obstante, Gelo jugó antes que nada en el Betis, participando en un amistoso ante el Atlético Aviación en Heliópolis y que terminó con empate a 4 goles, consiguiendo nuestro futbolista santanderino uno de los goles sevillanos.

Todo parecía ir bien, sin embargo llegaron las lesiones: una, jugando ante el Coria, y otra ante el Linares; siendo la primera de cierta gravedad, manteniéndole apartado casi toda la Temporada de la actividad.

Con Quirante en el banquillo y el equipo descendido a Tercera, Gelo es probado en una serie de partidos del Trofeo de la Copa Primavera, viajando con el equipo a Granada, jugando ante el Cádiz donde se empató a 4 y marcó dos goles, así como también ante el CD Córdoba, marcando también un tanto que fue anulado.

Gelo fue un excelente delantero, que alternó la banda derecha con el centro del ataque, aunque descolló en la primera demarcación comentada. Debutó en Liga ante el Talavera CF al que se venció por 1-2 el 21 de septiembre de 1947.

Abajo, uno de los 18 partidos de Gelo jugados durante la Temporada 1947-48, en Tercera División. La alineación pertenece al Real Betis,4;Gimnástico de Alcázar,1. De pié, de izquierda a derecha: Cala, Saro, Gonzalo, Coll, Esteban y Gelo, que consiguió uno de los goles; agachados: Erasmo, Peña, Marin, Cabrera y Pulido. Aquel partido fue el debut de Cabrera, José Cabrera Bazán, quien pertenecería al Betis en dos etapas, siendo posteriormente uno de los fundadores de la AFE y su primer presidente.

Hasta que se casó, Gelo residió en la pensión de las hermanas Conde, lugar habitual para futbolistas, hasta que el 29 de julio de 1951, en la Iglesia de San Vicente, contrajo matrimonio con Enriqueta. Aquello supuso la mudanza del cántabro a los bajos del Estadio de Heliópolis, compartiendo casa con jugadores como Utrilla, Ibarra o Erasmo. Eran los tiempos de Pascual Aparicio, quien según Gelo "lo dio todo por el Betis a cambio de nada"; cierto es y puede afirmarse taxativamente. D. Pascual siempre pagaba, aunque fuera en tiempos donde los socios no superaban los seiscientos y siempre se debía algo, aunque al final todo se saldaba.

Otro detalle, por increible que parezca hoy en día, fue el nacimiento del hijo de Gelo, Ángel, en el mismísimo Estadio de Heliópolis. También no deja de ser curioso el que el convite de la boda de Gelo también fuera en el mismísimo recinto verdiblanco y que el goleador Domínguez fuera su padrino en aquel enlace. El Betis era una gran familia.

Abajo, Gelo marca de centro-chut un gol ante el Club Deportivo Badajoz. Corría la Temporada 1949-50, y el Betis ganó a los pacenses por 4 goles a 1.

Una de las mejores temporadas de Gelo con el Betis, fue la 1950-51, Ejercicio en que los blanquiverdes se clasificaron en segundo lugar de la Tabla, participando en la Fase de Ascenso a Segunda División. El delantero santanderino marcó 9 goles en 24 partidos de Liga regular, y 2 tantos en la Promoción para subir.

En la imagen de abajo, Gelo junto a José Salinas, portero titular en la Campaña 49-50. Al fondo, el graderío de Heliópolis con la publicidad de Osborne y de Domecq. Eran otros tiempos.

En 1952, Gelo tuvo que marcharse del Betis y recalar en el CF Extremadura de Almendralejo. Los motivos fueron principalmente económicos, pues Gelo solía ser un jugador importante en el equipo, llegándose a correr el rumor del interés del Real Madrid para su fichaje. Otros clubes en los que militó Gelo, fueron el Linares y el Córdoba CF. Sin embargo, el montañés también tuvo ocasión de jugar en el fútbol inglés, ya que durante una corta estancia en Inglaterra, el Newcastle United se fijó en él, llegando Gelo a participar en algunos entrenamientos y amistosos con los "urracas". Sin embargo, la legislacion británica debía imponer su ciudadanía a todo aquel residente que llevara dos años en Inglaterra, y Gelo prefirió volver a España. Y de vuelta en Sevilla, nuestro personaje se colocó en la Fábrica de la Coca Cola, jubilándose tras 35 años como empleado.


Gelo ha seguido unido de manera sentimental a su Betis. Arriba, vemos como recibe un diploma de manos de Alfonso Jaramillo, Presidente de Honor y fundador de la Asociación de Béticos Veteranos. Además Gelo recibió un diploma por parte del Club, así como la Medalla de Oro, correspondiente al 50º Aniversario del Club.

En la imagen superior, Ángel Lavin Orizaola en su domicilio, junto a Rafael Medina, durante el transcurso de la entrevista realizada el 10 de enero de 2011.

Atención, internauta: si copia este reportaje e imágenes en otra web, al menos publique el enlace o el autor de este trabajo. Estos dossieres son trabajosos y exigen dedicación. Muchas gracias.